ACOMPAÑEMOS EL TEATRO
El acompañamiento apela a la melancolía, la ironía y la amistad en todo su esplendor, planteándonos la dicotomía entre la vida rutinaria de cada día frente a la idea de dejar de lado esa “estabilidad y comodidad” para perseguir los sueños e ilusiones, aunque cuesten o parezcan inalcanzables. Uno podría pensar que Tuco espera en ese acompañamiento no solo a un grupo de músicos, sino también a ese amigo, a ese familiar o a esa compañera de la vida. Volver al teatro después de tanto tiempo, con una obra tan apasionante junto a un reducido pero sentido público que ovacionó de pie a los actores, fue un espectáculo emocionante que habla de la importancia, incluso en estos momentos, de mantener el teatro vivo en Buenos Aires.
Leé la crítica completa haciendo click en la siguiente imagen: